SERVICIO DE CALIDAD

Ofrecemos atención personalizada, desde un abordaje integral y multidisciplinar, dirigida al paciente y a sus familiares. Realizamos presupuestos a medida.

DIFERENTES PERSONAS, DIFERENTES EDADES

Nuestras instalaciones y nuestro equipo de profesionales hacen posible la atención a personas de todas las edades, con diferentes trastornos, enfermedades o lesiones, y sus diversos síntomas o consecuencias (físicas, psicológicas, sociales, etc.)

ALQUILER DE INSTALACIONES

Nuestras instalaciones son novedosas en Aragón, debido a la singularidad de nuestra piscina terapéutica. Por ello, las ponemos a disposición de otras asociaciones y fundaciones, para que todos podamos aprovecharnos de los beneficios de esta Unidad Acuática y de Rehabilitación.

FORMACIÓN

El equipo multidisciplinar, el equipamiento y los materiales que tenemos en la Unidad nos permiten realizar cursos de formación destinados al avance y la mejora de los tratamientos de rehabilitación.

EQUIPO

El equipo de personas que consigue que esta Unidad salga adelante está formado por profesionales con gran entusiasmo, amplia experiencia y formación, y una calidad humana privilegiada.

Los profesionales de Trauma Aragón http://www.traumaaragon.com/, del Instituto Avanzado de Psicología Integral (IAPI) www.iapi.es y de Los Pueyos http://fundacionvirgendelpueyo.blogspot.com.es/ se unen para formar un equipo multidisciplinar destinado a la prevención, el desarrollo, la intervención y rehabilitación integral de personas con diferentes trastornos, enfermedades o lesiones, así como a la atención de sus familiares y cuidadores.


viernes, 18 de diciembre de 2015

DEGLUCIÓN ATÍPICA EN NIÑOS

Denominamos deglución atípica a un tipo de deglución infantil, que se produce en niños que no presentan problemas objetivos pero cuyo proceso de deglución es muy lento, llegando a ser una de las causas principales de intervención ortodoncial.

Este tipo de deglución es normal en los primeros años de vida de los niños. Durante el periodo de lactancia, la deglución del recién nacido es distinta a la de los adultos, esto viene determinado por la morfología de la cavidad oral. Conforme salen los dientes, la deglución va cambiando, se añaden movimentos masticatorios y se adapta a todo tipo de alimentos.
 
Normalmente hacia los dos o tres años de vida la deglución varía hacia una deglución adulta, el problema se da cuando, pasada esta edad, se sigue manteniendo un empuje de la lengua contra los incisivos, ello acarrea una serie de consecuencias no sólo estéticas (maloclusiones) sino que afectan también a otros aspectos básicos como el habla.
Los síntomas de la deglución atípica son los siguientes:
-   Exagerada o ausencia de la contracción de la musculatura mandibular
-   Posición anormal de la lengua durante la alimentación, que se protuye o que forma barrera
-   Lengua que presiona sobre los incisivos o molares produciendo mala implantación dental
-   Paladar escavado u ojival, que dificulta la creación de la presión negativa intrabucal durante la deglución en la fase faríngea, momento en el que el bolo llega a la parte posterior de la boca y pasa a la zona esofágica mediante movimientos reflejos
 
Por ello, la intervención ortodoncial debe combinarse necesariamente con el trabajo logopédico, es importante corregir los malos hábitos deglutorios para el éxito en el tratamiento.

INÉS OLIVARES
Logopeda

viernes, 11 de diciembre de 2015

EL EJERCICIO FÍSICO PROVOCA CAMBIOS EN EL CEREBRO

Diferentes investigaciones han demostrado que la actividad física provoca cambios importantes en el cerebro a nivel químico y neuronal.
 
La plasticidad neuronal es la capacidad del cerebro para modificar su estructura y funcionamiento a través de la interacción con el entorno. Por eso, por ejemplo, una persona bilingüe tiene áreas concretas del cerebro más desarrolladas que otra que no lo es. Esta plasticidad es la que nos permite moldear nuestro cerebro según nuestras experiencias.
 
Está demostrado que el ejercicio físico influye directamente en el hipocampo, área del cerebro imprescindible para el aprendizaje, e incrementa los niveles de la proteína BDNF (factor neurotrófico derivado del cerebro) involucrada en las conexiones neuronales y la proliferación de neuronas.
 
 
 
Diversos estudios concluyen que sólo unos minutos de ejercicio mejoran el aprendizaje inmediatamente posterior, pues se generan neurotransmisores como la serotonina, la noradrenalina y la dopamina que benefician el estado de alerta, la atención o la motivación (Ratey y Hagerman, 2008), y cambian los patrones de activación de la corteza prefrontal y corteza cingulada anterior, produciéndose una mejora en la capacidad de autocontrol en procesos cognitivos y emocionales.
 
Todos estos argumentos nos confirman que el ejercicio físico es una herramienta INDISPENSABLE para mejorar las capacidades cognitivas y favorecer los aprendizajes de niños y adultos.
 
Por lo tanto, queda demostrado empíricamente aquello que ya los clásicos anunciaron:  “Mens sana in corpore sano”


María Guerrero
Psicóloga Sanitaria y Neuropsicóloga

jueves, 3 de diciembre de 2015

EL MÚSCULO: LA HERRAMIENTA CORPORAL DE LA EMOCIÓN (MÉTODO GDS)

A partir de los años 60,  Godelieve Denys-Struyf, fisioterapeuta y osteópata belga, definió a través de la observación de la postura, un enfoque global de tratamiento del cuerpo: el método GDS, que actualmente es continuado por su mayor discípulo, el fisioterapeuta Philippe Campignion.
 
El método GDS relaciona el funcionamiento corporal con la parte comportamental del ser humano y considera  que ambos aspectos son indisociables.  El cuerpo se entiende como “un lenguaje que expresa con su postura lo que las palabras no siempre pueden” de manera que cuando se da una emoción, suceden simultáneamente unas acciones musculares que la expresan, llevándonos a adoptar una postura determinada. Por suerte, los músculos son capaces de reaccionar y restablecer el equilibrio, de manera que podemos expresarnos con el cuerpo constantemente modificando nuestra postura y adaptándola a cada situación. Sin embargo, cuando una emoción se da de forma permanente, el desequilibrio corporal también se mantiene en el tiempo, por lo que el cuerpo va activando cada vez más músculos creando una cadena de tensión miofascial (“lenguaje grabado en el cuerpo”). Esta tensión muscular lleva al cuerpo a una posición fija que lo priva de su adaptabilidad natural y lo predispone a sufrir lesiones determinadas en función de la tipología de la postura adoptada.
 
Denys-Struyf agrupa los músculos según su localización y la dirección de sus fibras en 6 grandes cadenas musculares, cada una de las cuales corresponde a una tipología de postura diferente y se asocia a aspectos de la personalidad del ser humano o bien a aspectos de su relación con el medio.
 
CADENAS MUSCULARES RELACIONADAS CON LA PERSONALIDAD:

-   Cadena PM (Posterior Mediana): dirige el cuerpo hacia delante y está asociada a la necesidad de ser útil, siendo propia de personas activas y competitivas. Es la cadena que nos permite mantenernos de pie sin caer hacia delante. Su tensión en exceso puede predisponernos a tener: dolor lumbar, cefaleas, vértigos, mareos, infartos de miocardio, cólicos nefríticos, condropatía rotuliana, neuralgia de Arnold… 
 
-   Cadena AM (Anterior Mediana): “enrolla el cuerpo hacia atrás” y se asocia a la afectividad, la necesidad de amar y sentirse amado. Es la cadena que nos ancla a la tierra y favorece la correcta posición de la vértebra D8, necesaria para el equilibrio estático. Su tensión en exceso puede favorecer: hernias de hiato, ciática, dolor cervical, juanetes, hernias discales, hemorroides…
 
-   Cadenas PA (Posterior-Anterior) y AP (Anterior-Posterior): trabajan de forma conjunta controlando el ritmo respiratorio (PA en la inspiración, AP en la espiración). Están relacionadas con la espiritualidad de la persona y la búsqueda de ideales. Su tensión en exceso puede dar lugar a rigidez a nivel cervical o aumento de la curva lumbar.
 
CADENAS MUSCULARES ASOCIADAS A LAS RELACIONES CON EL MEDIO:
 
-   Cadena PL (Posterior-Lateral): está formada por músculos que separan y rotan hacia fuera las extremidades. Se asocia a una personalidad extrovertida, de comunicación con el medio. Su tensión en exceso puede predisponernos a tener: artrosis, lumbalgia, incontinencias, diarreas, meniscopatías…
 
-   Cadena AL (Anterior-Lateral): está formada por músculos que acercan, flexionan y rotan hacia dentro las articulaciones.  Se asocia a una personalidad introvertida y reservada con respecto al medio. Su tensión excesiva puede favorecer: esguinces de tobillo y rodilla, capsulitis de hombro…
 
Todos los seres humanos poseemos las 6 cadenas musculares, con el predominio de activación de una de ellas que nos aproxima a la tipología.  Ante un esfuerzo intenso o una emoción instaurada,  el cuerpo demanda una adaptación que no puede realizar y aparece el riesgo de lesión. En este caso, el fisioterapeuta,  ha de realizar una “lectura precisa del lenguaje grabado en el cuerpo”, es decir, determinar la cadena de tensión miofascial y llevar a cabo sobre ella un tratamiento de Cadenas Musculares (masaje, técnicas reflejas, posturas de estiramiento, estimulación manual...), con el objetivo de reducir los síntomas físicos provocados por hábitos o comportamientos, y que el paciente aprenda a gestionar sus recursos corporales alcanzando la postura óptima tanto en estático, como en la expresión y el movimiento.


 
 
PILAR GARCÍA CÁNOVAS
FISIOTERAPEUTA

viernes, 27 de noviembre de 2015

EL ESTRÉS EN EL TRABAJO

El estrés en el ámbito laboral es uno de los más estudiados, puesto que abarca gran parte del tiempo diario de una persona. El estrés laboral puede entenderse como exigencias procedentes del entorno (trabajo, familia, …) o de uno mismo, que exceden la capacidad percibida de la persona para afrontarlas. En este tipo de estrés, que puede padecer cualquier trabajador o ama de casa, intervienen aspectos físicos y de organización, así una buena distribución del trabajo diario de la empresa, grande o pequeña, o del propio hogar, eliminará una fuente importante de estrés y aspectos sociales como habilidades comunicativas y de relación, que nos va a ayudar a reducir nuestro estrés. Todo ello influirá en el clima que se cree en la empresa, principio básico de calidad y por tanto de salud.
 
Un cambio o la novedad de una situación nos hace disparar nuestro mecanismo de alerta para afrontar nuevos objetivos. La falta de información o la incertidumbre nos provoca inseguridad. En ocasiones, se dan problemas con el rol, debido a su ambigüedad o por conflictos entre los roles, cuando éstos no están bien definidos como puede ocurrir en algún mando intermedio, nuestra respuesta al estrés puede generarnos una fuerte carga de ansiedad. Cabe añadir que el estrés puede deberse tanto al exceso de trabajo como al hecho de no tener nada que hacer. Sin embargo, sobre todas estas situaciones destaca la vivencia de cada persona, muchas veces el trabajo se convierte en un exceso de estrés por cómo lo vive la persona, por su valoración de la situación.
 
 
El resultado final del estrés no resuelto en el trabajo da lugar a una sensación de incapacidad para llevar a cabo nuestros objetivos, es lo que el psicólogo H. J. Freudenberger acuñó en 1974 como Burnout o "estar quemado en el trabajo", para referirse a una forma específica de estrés padecida por trabajadores de profesiones asistenciales en contacto directo con las personas. El Burnout es una respuesta inadecuada ante un estrés emocional crónico, caracteriza por el desgaste o cansancio emocional, por la despersonalización que hace que la persona tome una actitud fría y distante ante los demás, y por el sentimiento de incompetencia o inadecuación personal cuando se tiene la sensación de que las demandas superan la propia capacidad o por todo lo contrario. Las consecuencias que el Burnout produce se reflejan en un agotamiento de las reservas de energía, una menor resistencia a las enfermedades, un aumento de la insatisfacción y el pesimismo, y, un aumento del absentismo y de la ineficacia en el trabajo.
 
La Psicología de la Salud se ha centrado de forma muy especial en el estudio del estrés laboral debido a su directa relación con las denominadas enfermedades psicofisiológicas o psicosomáticas. La intervención de la psicología en este campo se dirige a la reducción de los síntomas fisiológicos mediante técnicas de respiración y relajación, a la modificación de los pensamientos para una interpretación adecuada de la realidad mediante técnicas de reestructuración cognitiva, a mejorar el enfrentamiento a los problemas mediante técnicas de solución de problemas, a mejorar las habilidades sociales para conseguir unas relaciones personales más satisfactorias. En definitiva, su objetivo es entrenar a las personas con estrés laboral o con síndrome de burnout en estrategias para el manejo y el afrontamiento del estrés.
 
Una buena forma de empezar a reducir los niveles de ansiedad es fomentar una buena relación trabajo-familia. Ambos ámbitos de nuestra vida están muy ligados, por ejemplo, acontecimientos tales como el nacimiento de un hijo o una pérdida familiar, provocan un estado de estrés en nosotros que no podemos separar del ámbito laboral. También ocurre al revés, un ascenso o un descenso en el trabajo o un suspenso de sueldo, son situaciones estresantes que muy probablemente repercutirán en nuestra vida familiar. Pero nuestras relaciones personales no siempre son fuente de estrés, en muchas ocasiones suponen un importante apoyo social para nosotros. Las relaciones personales en el trabajo y fuera de él son un elemento importante del ambiente en el que se desenvuelve una persona y en el que desarrollar su trabajo, por ello, se convierte en una fuente potencial de estrés, sin embargo, esas relaciones son también la causa y el origen de la satisfacción laboral, uno de los aspectos más deseados del mismo e incluso uno de los fenómenos que más contribuye a disminuir el estrés o a amortiguar sus consecuencias.
 
Es necesaria la desconexión, es decir, aprender a dejar los problemas del trabajo una vez finalizada la jornada laboral y aprender a dejar los problemas familiares cuando nos dirigimos al ámbito laboral. Generalmente, nuestro tiempo libre es el espacio más problemático y en el que menos se cumple la regla de la desconexión. Existen numerosas actividades que permiten dicha desconexión, se debe cuidar el tiempo de ocio realizando actividades que generen satisfacción y sirvan de evasión de la vida laboral, así mismo se deben fomentar las relaciones sociales fuera del trabajo, con amigos o familiares por ejemplo. La realización del ejercicio físico ayuda a la reducción de los síntomas fisiológicos de la ansiedad, reduce por tanto nuestros niveles de ansiedad.
 
En definitiva, se trata de armonizar tensiones, emociones y necesidades para asegurar el bienestar físico y psicológico.
 
BERTA GUERRERO
PSICÓLOGA SANITARIA