Los profesionales de Trauma Aragón http://www.traumaaragon.com/, del Instituto Avanzado de Psicología Integral (IAPI) www.iapi.es y de Los Pueyos http://fundacionvirgendelpueyo.blogspot.com.es/ se unen para formar un equipo multidisciplinar destinado a la prevención, el desarrollo, la intervención y rehabilitación integral de personas con diferentes trastornos, enfermedades o lesiones, así como a la atención de sus familiares y cuidadores.
viernes, 26 de diciembre de 2014
EL NOBEL DE MEDICINA-FISIOLOGIA 2014, OTORGADO A UN GRUPO DE PSICOLÓGOS
EL IMPORTANTE -y muchas veces desconocido- PAPEL DE LA PSICOLOGÍA
El pasado lunes 6 de octubre se comunicó
el nombre de los galardonados por el Premio Nobel de Medicina – Fisiología
2014, que ha sido compartido entre el Doctor en Psicología Fisiológica John
O’Keefe y el matrimonio de neuropsicólogos May-Britt Moser y Edvar
I. Moser, todos ellos implicados en el descubrimiento de “las células
que constituyen un sistema de posicionamiento en el cerebro”, y que
son las que permiten a las personas orientarse en el espacio, actuando a modo
de sistema “GPS interno”.
Continuar leyendo en: INFOCOP ONLINE
lunes, 22 de diciembre de 2014
¿Por qué es importante beber agua?
Vídeo explicativo y divertido, así no se nos olvida...
Facilitado por Iria Belmonte
Supervisora de Residencia
Fundación Virgen del Pueyo
jueves, 11 de diciembre de 2014
¿POR QUÉ TENEMOS HAMBRE? Resolviendo incógnitas...
EL HAMBRE, ¿ALGO TAN SENCILLO COMO
PARECE?
¿Por qué tenemos hambre? ¿Crees que siempre comes lo que
realmente necesitas?
Recuerda las veces en las que has dicho
o pensado “¡tengo un hambre que me muero!”. En estas ocasiones, en las que nos
hemos visto todos rebuscando en la nevera, lo que nos ocurre sin darnos cuenta,
además de otros muchos procesos, es la denominada Hipótesis glucostática de Mayer (1955). Dicha hipótesis explica que
la disminución de glucosa en sangre es una alarma que nuestro cuerpo utiliza en
forma de apetito para llevarnos a la conducta
de comer, y así, asegurar nuestra supervivencia restableciendo el déficit detectado
en nuestro organismo.
Pero realmente, el director de la orquesta
de este musical, que recibe toda la información y se encarga de avisarnos de
que tenemos que comer, es nuestro cerebro, más concretamente nuestro hipotálamo. De hecho, en la
experimentación con animales, se ha observado que si se lesionan los núcleos
del mismo se provocan problemas como la
afagia (severa inapetencia hasta la muerte), hiperfagia (obesidad) y
alteraciones en la palatabilidad de los alimentos (lo que sabe mal sabe mucho
peor y lo que sabe bien sabe mucho mejor).
Pero realmente, lo que comemos o cuándo
y cómo comemos no sólo responde solo a
cuestiones fisiológicas.
¿Por qué nos atraen más los alimentos
dulces y salados y rechazamos los amargos y ácidos? Aunque no suene bien, los
dolores de tripa de nuestros antepasados
han contribuido a la construcción de nuestros gustos culinarios. El ser humano se ha condicionado, a lo largo
de su evolución, a preferencias y aversiones funcionales, para asegurar su
supervivencia evitando alimentos posiblemente tóxicos y perjudiciales
(alimentos amargos y ácidos) e ingiriendo alimentos nutritivos y beneficiosos
(dulces y salados).
La mayoría conocemos el concurso
televisivo en el que varios sujetos intentaban sobrevivir en una isla desierta
durante una larga temporada. Pues bien, ¿por qué los concursantes, tras varios días
de ingerir el único alimento fácil de conseguir, el coco, lo “aborrecían” y les
provocaba rechazo? De alguna manera, esta sensación desagradable les hacía
esforzarse por conseguir más variedad de alimentos ya fuera pescando o buscando
alimento en los alrededores, no conformándose a saciarse sólo a base de cocos. Esto
ocurre debido al fenómeno conocido como “saciedad
sensorial específica” que nos obliga, sin darnos cuenta, a asegurarnos una
dieta variada en alimentos, una dieta nutritiva, sana y que, por ello una vez
más, facilite nuestra supervivencia.
¿Qué denominador común hay en todos
estos acontecimientos sociales: bodas, comuniones, bautizos, cumpleaños, noches
románticas etc.? El denominador común es la comida, en todas ellas comemos. Comer
no sólo es un hábito nutritivo, es un hábito social que nos une. Redd y De Castro (1992) demostraron que la
ingesta de alimentos aumentaba en un 60% cuando los sujetos lo hacían en
presencia de otros.
En definitiva, el ser humano es un
organismo complejo, complicado y exquisito que ante nuestros ojos pasa
inadvertido en el día a día, pero en el que todo, hasta lo más primario como es
el hambre, forma parte de un engranaje perfecto que lucha para asegurar nuestra
supervivencia, haciendo el paseo por esta vida, lo más cómodo posible.
Así que de nuevo, ¡qué aproveche!
Sandra Jarque
DPTO. DE PSICOLOGÍA
Fundación Virgen del Pueyo
viernes, 28 de noviembre de 2014
REFLEXIÓN: ¿Qué hago intentando ser como tú?
IGUALDAD DENTRO DE LA DIVERSIDAD
¿Qué hago intentando ser como tú?
A veces me pregunto qué sociedad hemos hecho, qué ha pasado para
que nuestros jóvenes sean tan infelices.
Los malos tratos, los malos modales, la falta de respeto, la escasa motivación
por aprender, por conseguir metas…, no son respuestas intrínsecas al ser
humano, son respuestas aprendidas y son señales de alarma ante un mundo del que
todos formamos parte y que entre todos hemos construido.
Nuestra sociedad resulta lo
más cercano y muchas veces lo más dañino para aquellas personas que no destacan por ser inteligentísimas,
guapísimas, “perfectas”, etc. Personas que, como tú y yo, tienen limitaciones,
pues la perfección no existe y simplemente cada uno se cree, se ve “guapo”, “feo”, “bueno” o “malo” según le tratan, según se compara, según lo
que le piden y esperan de él. Y entre toda esa marabunta de competitividad,
acoso escolar, acritud hacia los mayores, falta de ética y principios para sí
mismos y para los demás, surge la palabra “integración”. ¿Qué es eso? El ser
humano sólo por serlo ya nace integrado, es uno más. Es hora de aceptar las
diferencias individuales, eso ayuda a enriquecerse, a aprender a ser personas
dignas, que cada cual elija su lugar y sus compañías, sus amistades. No todos
tenemos los mismos gustos ni las mismas aficiones y elegimos dónde queremos
estar, lo que nos apetece hacer y con quién, que seguramente será aquello que
se nos dé bien, con aquellas personas que nos hagan sentir bien. Eso nos parece
normal, claro que sí.
Sin embargo, en muchas ocasiones,
al individuo que tiene alguna limitación lo ponemos a competir en eso que llamamos educación: matemáticas, lengua,
inglés, plástica, gimnasia, etc. Eso no es educar, eso es aprender, ¿y si yo
tengo un ritmo de aprendizaje más lento que el tuyo o simplemente no llego?,
¿qué hago intentando ser como tú? No quiero, me siento mal, me hace daño,
colócame en un lugar más asequible para mí, donde yo también, como tú, me pueda
sentir alguien importante, válido, déjame sentirme bien, déjame estar con mis
iguales y me veré alto, guapo y bueno, me sentiré integrado y sobre todo me
sentiré feliz.
Mila Pérez
PROF. COLEGIO “LOS PUEYOS”
Fundación Virgen del Pueyo
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