SERVICIO DE CALIDAD

Ofrecemos atención personalizada, desde un abordaje integral y multidisciplinar, dirigida al paciente y a sus familiares. Realizamos presupuestos a medida.

DIFERENTES PERSONAS, DIFERENTES EDADES

Nuestras instalaciones y nuestro equipo de profesionales hacen posible la atención a personas de todas las edades, con diferentes trastornos, enfermedades o lesiones, y sus diversos síntomas o consecuencias (físicas, psicológicas, sociales, etc.)

ALQUILER DE INSTALACIONES

Nuestras instalaciones son novedosas en Aragón, debido a la singularidad de nuestra piscina terapéutica. Por ello, las ponemos a disposición de otras asociaciones y fundaciones, para que todos podamos aprovecharnos de los beneficios de esta Unidad Acuática y de Rehabilitación.

FORMACIÓN

El equipo multidisciplinar, el equipamiento y los materiales que tenemos en la Unidad nos permiten realizar cursos de formación destinados al avance y la mejora de los tratamientos de rehabilitación.

EQUIPO

El equipo de personas que consigue que esta Unidad salga adelante está formado por profesionales con gran entusiasmo, amplia experiencia y formación, y una calidad humana privilegiada.

Los profesionales de Trauma Aragón http://www.traumaaragon.com/, del Instituto Avanzado de Psicología Integral (IAPI) www.iapi.es y de Los Pueyos http://fundacionvirgendelpueyo.blogspot.com.es/ se unen para formar un equipo multidisciplinar destinado a la prevención, el desarrollo, la intervención y rehabilitación integral de personas con diferentes trastornos, enfermedades o lesiones, así como a la atención de sus familiares y cuidadores.


viernes, 13 de noviembre de 2015

¿QUÉ ES REALMENTE EL ESTRÉS?

Una mayoría de personas hablan del estrés como algo negativo. El sentimiento de "qué agobiado estoy" es, probablemente, uno de los más cotidianos y el más asociado al estrés. ¿Quién no se ha sentido "agobiado" alguna vez?. El agobio es una respuesta emocional que surge cuando percibimos una situación como estresante y realmente se trata de una emoción negativa.
 
Para sorpresa de muchos, el estrés es un proceso altamente positivo que nos permite adaptarnos a las exigencias de los diferentes escenarios en los que nos movemos. Conocemos lo que Darwin pensaba de cómo las emociones han ayudado a los hombres durante millones de años a sobrevivir en el medio que les rodea. El lloro de un bebé probablemente manifiesta hambre, incomodidad o demanda de compañía, también adivinamos que cuando llegamos a casa y nuestra pareja está sonriente probablemente tiene una buena noticia que darnos, si en cambio tiene un gesto de enfado, quizás se nos ha olvidado comprar aquello que nos pidió. La expresión de las emociones es, además, un regulador de nuestras interacciones con los demás.
 
¿Pero, es lo mismo el estrés y la ansiedad? Seguramente, muchas personas hablarán de su ansiedad o de su estrés de forma indistinta, pero esto es un error que debemos corregir. A diferencia de la ansiedad, el estrés no es una emoción o un sentimiento. El estrés es un proceso psicológico que pasa por diversas fases y que se desencadena en el momento en que nos encontramos ante una demanda, bien sea interna (pensamientos o ideas que podamos tener respecto a algo) o bien externa (situaciones), ante la cual necesitamos dar una respuesta de afrontamiento, que pone en marcha toda una serie de recursos tanto fisiológicos como psicológicos.
 
Por ejemplo, ante un gran tránsito de vehículos podemos pensar "voy a llegar tarde" y este pensamiento pone a nuestra disposición todo un mecanismo de tensión muscular y rapidez para correr más, y agudeza de reflejos para emprender otro recorrido distinto al habitual. Todo ese proceso de activación que hemos llevado a cabo para conseguir nuestro objetivo ha conseguido que pensáramos en darnos prisa o en coger un camino  más corto, la activación fisiológica como la aceleración del corazón también nos ha permitido realizar dicha conducta y hacer frente a la situación. Si llegamos puntuales o menos tarde de lo que creíamos, habremos afrontado exitosamente la situación y aceptaremos que cierto estrés es imprescindible para nuestra vida cotidiana.
 
El estrés es una respuesta general de nuestro organismo, que nos permite afrontar todo tipo de situaciones utilizando nuestros propios recursos de forma adecuada. Estamos ante una respuesta adaptativa que permite nuestra supervivencia. Pero ¿qué ocurre cuando nos vemos expuestos a un exceso de estrés?, este exceso puede deberse, por un lado, a la exposición a múltiples o muy importantes situaciones estresantes y, por otro lado, a la falta de recursos apropiados para hacerlos frente. Cuando esto ocurre nuestro organismo no puede hacer frente al estrés de forma adecuada, aparece la ansiedad y el proceso se vuelve desadaptativo.
 
 
La emoción más importante dentro del estrés es la ansiedad, al igual que el resto de las emociones, ésta se manifiesta mediante respuestas diferentes, como pensamientos, ideas o imágenes, también como incremento de activación fisiológica como el ritmo cardíaco y la sudoración, en ocasiones con oportunistas dolores de cabeza, musculares o estomacales, y también  como conductas de tipo motor, gesticulación, morderse las uñas o tocarse el pelo.
 
Cada persona presenta diferentes reacciones ante la ansiedad en función de las características personales, se trata de estilos aprendidos desde niños a través de nuestro entorno más cercano, generalmente, la familia. Este aprendizaje va forjando nuestras características de personalidad y a su vez, conlleva la adquisición y entrenamiento de los recursos personales frente a las situaciones, que formarán parte de nuestro repertorio de habilidades y estrategias. En ocasiones, la ansiedad no viene por un exceso real de estrés, sino por la percepción que nosotros tenemos de ese estrés. Puede que incluso tengamos los recursos necesarios para hacerle frente pero ignoremos cómo utilizarlos. La Psicología se ha ocupado del estrés centrándose en la percepción e interpretación que hacemos de las situaciones mediante nuestros pensamientos y emociones, así como de la falta de habilidad para utilizar adecuadamente los recursos que poseemos.

 
BERTA GUERRERO
PSICÓLOGA SANITARIA

 

 

viernes, 6 de noviembre de 2015

CIRCUITOS CEREBRALES DE LA EMOCIÓN

Las emociones primarias como son la alegría, la tristeza, el miedo, la ira, el asco y la sorpresa, van acompañadas de patrones de conducta tales como respuestas faciales, motoras, vocales, endocrinas y autonómicas, hasta cierto punto estereotipadas y comunes a todos los seres humanos independientemente de raza y cultura. Las emociones secundarias tienen un componente cognitivo más alto, y van siempre asociadas a las relaciones interpersonales.

La alteración de los sistemas neurales de los que dependen las expresiones emocionales, provoca grandes trastornos de conducta. Tanto en la emoción como en la cognición, tras los componentes conscientes, subyacen e interaccionan toda una serie de mecanismos cerebrales no conscientes que determinan de manera decisiva las características conscientes del pensamiento y la emoción.

La “emoción” es el resultado de múltiples mecanismos cerebrales que pueden ser distintos en emociones diferentes. Los componentes conscientes de las emociones no son cualitativamente diferentes de las percepciones cognitivas. Los mecanismos de procesamiento inconsciente que subyacen en ambos casos sí son diferentes, pero en los dos, la consciencia se produce cuando el mecanismo cerebral general del conocimiento consciente los capta e influye en su función.
La mayoría de los componentes de las respuestas emocionales se ponen en marcha de manera no consciente. Al ser los mecanismos neurales de las emociones evolutivamente más primitivos  que los de los procesos cognitivos, se ponen en marcha de manera inconsciente de un modo más inmediato que éstos. De ahí que los procesos cognitivos estén más sometidos a las emociones que a la inversa.

Respecto a la participación de los hemisferios cerebrales en las emociones, se ha demostrado que el hemisferio cerebral derecho está implicado en la comprensión y expresión de los aspectos afectivos del lenguaje y los elementos corporales de la expresión emocional, de modo que la mitad izquierda del cuerpo, que es la que controla este hemisferio, expresa las emociones en mayor medida y esto se pone en evidencia porque los músculos de ese lado de la cara, reflejan en grado más acusado la emoción que la mitad derecha de ésta.

Además, parece que las emociones positivas se encuentran en el hemisferio izquierdo, mientras que las emociones negativas se asocian al hemisferio derecho, esto se pone en evidencia en el estudio de casos, por ejemplo, de pacientes con lesiones en el hemisferio izquierdo que pierden en cierto grado la capacidad de experimentar sentimientos positivos y en ellos los cuadros depresivos son mucho más graves.


María Guerrero

Psicóloga Sanitaria FVP

jueves, 22 de octubre de 2015

ADQUISICIÓN DEL LENGUAJE

Uno de los temas que nos genera bastante curiosidad cuando observamos interacciones en los niños pequeños es cómo se adquiere el lenguaje. Uno de los principales autores más importantes en cuanto a la teoría de adquisición del lenguaje fue Jean Piaget.
 
Piaget fue un famoso investigador sobre el pensamiento infantil y propuso que el lenguaje se adquiere mediante el aprendizaje afirmando que los niños crean de forma activa su propio conocimiento del mundo. Piaget habla de 4 estadios de evolución del lenguaje durante ese proceso de aprendizaje relacionado con las etapas de crecimiento. Cada etapa se diferencia no sólo por la cantidad de información adquirida sino por la calidad y la comprensión de la misma.
 
ETAPA SENSORIOMOTORA, el periodo que abarca esta etapa va desde el nacimiento hasta los dos años. En ella, los referentes que se le proporcionan son la base de la estructura del lenguaje. Los niños comprenden su entorno tocando, chupando, mordiendo y manipulando objetos. Antes de los 9 meses los objetos que no ven es como si no existieran, a partir de esa edad inician la búsqueda del objeto escondido por el desarrollo de la representación mental del objeto.
 
ETAPA PRE-OPERACIONAL, desde los dos hasta los siete años de edad. en ella comienza la interacción con lo simbólico, se generan habilidades lingüísticas y se inicia un proceso de asimilación y entendimiento de las reglas sociales.
 
ETAPA DE OPERACIONES CONCRETAS, se da desde los siete a los once años. En esta etapa el niño deberá expresar con el lenguaje todo lo aprendido.
 
ETAPA DE OPERACIONES FORMALES- a partir de los once años. Se da el razonamiento aplicando la lógica.
 
Frente a esta teoría encontramos a Chomsky que propone que el lenguaje se adquiere de forma innata, propone que todos los lenguajes humanos tienen una estructura común y que el niño es capaz de reconocer esa estructura. Chomsky defiende que los niños tienen un dispositivo para la adquisición el lenguaje qua través del cual se analiza el lenguaje escuchado y extraen de ahí sus reglas. Según esto, la imitación no influye a la hora de aprender el lenguaje, las emisiones verbales no son respuestas aprendidas y el lenguaje es específico del ser humano.
 
Estas teorías que plantearon estos dos autores han evolucionado mucho a lo largo del tiempo. Actualmente se ha comprobado que los niños que no reciben estímulos no desarrollan el lenguaje pero no todos los que reciben los mejores estímulos aprenden el mejor lenguaje. La genética, el ambiente y el desarrollo cognitivo entre otros son esenciales para su desarrollo.
 
Inés Olivares
Logopeda FVP

viernes, 11 de septiembre de 2015

NUEVOS SERVICIOS Y COLABORACIONES ESPECIALES

¡Empezamos este curso 2015-2016 estupendamente! Pronto os iremos contando nuestras novedades con más detalle, de momento os dejamos con el artículo que ha salido hoy publicado en el Heraldo de Aragón, escrito por la periodista Ana Esteban.
 
El 40 aniversario de la FVP marca una nueva etapa dentro de una historia de esfuerzo personal de mucha gente.